Optimiza tus mañanas con esta receta de avena nocturna con kéfir. Prepárala la noche anterior y disfruta de un desayuno rico en cultivos vivos.
Preparación
- ½ taza de copos de avena integrales
- 1 taza de kéfir de leche (o kéfir de agua)
- 1 cucharada de semillas de chía
- 1 cucharada de miel o sirope de arce (opcional)
- ½ cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
- Fruta fresca, nueces o semillas para toppings (opcional)

Preparación
- En un frasco de vidrio con tapa, mezcla los copos de avena, el kéfir, las semillas de chía, la miel y la vainilla.
- Asegúrate de que la avena esté completamente sumergida en el kéfir.
- Cierra el frasco y refrigera durante al menos 4 horas, o idealmente, durante toda la noche.
- Por la mañana, la avena habrá absorbido el kéfir y tendrá una textura cremosa y suave.
- Revuelve bien la avena y agrega tus toppings favoritos (fruta fresca, nueces, semillas, granola, etc.).
- Sirve frío y disfruta de este desayuno nutritivo y lleno de probióticos.
Recuerda que no debes calentar el kéfir en ninguna parte del proceso de preparación de la Avena Nocturna de Kéfir para mantener las bacterias benéficas (los probióticos) completamente vivas y activas.
