Una historia que comenzó entre San Casimiro y Maracay y que terminó dando origen a Kultiva, cuando llegaron mis primeros nódulos de kéfir a mi vida.

Hay historias que comienzan con un gran acontecimiento. La mía comenzó con algo mucho más pequeño: unos nódulos de kéfir.
Cuando hoy hablo de kéfir, fermentos y bienestar intestinal, muchas personas conocen solamente la parte visible de Kultiva. Pero detrás de este proyecto existe una historia personal de búsqueda, aprendizaje y descubrimiento. Y todo comenzó cuando unos nódulos llegaron hasta mí.
Desde San Casimiro hasta Maracay
Mis primeros nódulos de kéfir llegaron desde San Casimiro hasta Maracay. Esto ocurrió porque mi vecina Rizeira Herrera, me escuchó cuando le conté mi deseo de cultivar los nódulos de kéfir de agua y de leche en casa, para lograr mi equilibro intestinal y alcanzar el bienestar digestivo que hoy gozo.
El estrés oxidativo que me causó la partida física de mi esposo Oscar, como consecuencia de un cáncer de colon muy avanzado, me hizo reincidir con esa bacteria Helicobacter Pylori, lo que me llevó a un cuadro de asfixia en la madrugada, al insomnio y a la pérdida excesiva de peso. Y cuando digo que reincidí es porque ya la había atacado con antibióticos, los cuales la tornaron resistente y más agresiva.
Recuerdo que Rizzeira me llamó a mi celular y me dijo: “Llegaron los kéfir al CC Maracay Plaza. Busca un mototaxi y envíale con él 2 envases de vidrio con tapa para que te los traiga” y resulta que ella misma se encargó de buscar al mototaxi, quien me los trajo con los envases y allí vi la gloria de Dios porque ya tenía en casa los nódulos de kéfir de agua y de leche tal como se los pedí. Sin embargo, había algo que yo todavía no sabía hacer: cultivarlos.
No tenía experiencia con la fermentación casera ni conocía todos los detalles de su consumo que hoy forman parte de mi aprendizaje. Tenía los nódulos. Ahora tenía que aprender qué hacer con ellos.
Aprender a cultivar mis primeros nódulos de kéfir
El kéfir no es simplemente una bebida que se compra y se guarda en la nevera. Cuando se trabaja con nódulos, se está aprendiendo a convivir con un cultivo que debe mantenerse, alimentarse y observarse.
Los nódulos de kéfir contienen una comunidad de bacterias y levaduras que participa en el proceso de fermentación. Por eso, aprender a cultivarlos implica también aprender sobre tiempos, condiciones, higiene, ingredientes y cuidado del cultivo.
Existen diferentes cultivos para diferentes preparaciones. Entre los más conocidos están los nódulos de kéfir de leche y los nódulos de kéfir de agua, que se utilizan en medios distintos y no deben confundirse entre sí.
Pero yo todavía no sabía todo eso cuando aquellos primeros nódulos llegaron a mi casa. Solo sabía que quería aprender.
Y ahí comenzó todo con mis primeros nódulos de kéfir
Con el tiempo, esos primeros nódulos se convirtieron en una escuela. Aprendí observando. Aprendí fermentando. Aprendí de los errores. Actualmente, tengo 3 años fermentando tanto los kéfir de agua como los de leche y empleo leche de ordeño de vaca y de cabra y siempre hay algo nuevo que aprender para mejorar.
Aprendí que un cultivo vivo requiere atención y que cada preparación también enseña algo nuevo. Y poco a poco comenzó a crecer algo más que los nódulos. Comenzó a crecer una idea.
La idea de compartir lo aprendido con otras personas que también querían conocer el mundo de los fermentos y la fermentación casera.
Del aprendizaje personal a Kultiva
Así comenzó a tomar forma Kultiva. Un espacio creado para enseñar, educar y compartir información sobre kéfir, fermentos, microbiota y bienestar intestinal.
Hoy quiero que esta nueva etapa sea precisamente eso: una invitación a comenzar desde cero. ¿Qué son los nódulos? ¿Cuál es la diferencia entre el kéfir de agua y el kéfir de leche? ¿Cómo se cultivan? ¿Cómo se cuidan? ¿Qué debemos observar durante la fermentación?
Estas son algunas de las preguntas que iremos respondiendo en los próximos contenidos. Porque antes de intentar hacer cualquier preparación, vale la pena conocer aquello que tenemos entre las manos.
Una historia que apenas comienza
Cuando miro aquellos primeros nódulos, pienso en algo muy sencillo: yo no sabía cultivarlos. Pero aprendí. Y esa experiencia terminó convirtiéndose en una parte importante de la historia de Kultiva.
Este video es apenas el comienzo de esa historia. La próxima etapa será todavía más práctica: aprender sobre kéfir y fermentación desde cero.
Kultiva Fermentos: Un espacio para aprender a cultivar, fermentar y cuidar.
Primero comprueba. Después cuida.
